Se exige justificar el origen de los fondos económicos
El director ejecutivo de un banco, que asumió su cargo en septiembre de 2025, opinó recientemente que la mora es “el gran problema” que afecta la rentabilidad del sector. Sin embargo, él cree que esta situación mejorará después del primer trimestre.
“En Argentina Week los inversores mostraron mucho optimismo”
Periodista: ¿Cómo caracterizarías el clima de inversiones en Argentina Week?
Diego Rivas: La semana fue realmente muy positiva. Se presentó lo mejor que Argentina tiene para ofrecer: desde el Poder Ejecutivo, liderado por Javier Milei, hasta figuras como “Toto” Caputo, Santiago Bausili y Pablo Quirno. Todos estuvieron presentes.
Los gobernadores, de diferentes partidos, también participaron, lo que es clave para la gobernabilidad. Además, estaban muchos empresarios, dueños y CEOs de importantes empresas. Los inversores se mostraron muy optimistas con los logros de Milei, especialmente por el superávit fiscal y la reducción de la inflación. Todo esto generó un clima de esperanza.
Las oportunidades en sectores como agro, energía y minería son enormes. Desde el banco, al estar listados en el exterior, acostumbramos a ver inversores, pero esta vez fue una gran oportunidad para empresas más pequeñas que no cotizan y que pudieron mostrar de primera mano sus proyectos a los inversores internacionales.
“Hoy el Gobierno no tiene necesidad de salir a colocar bonos en el exterior”
P.: ¿Surgió alguna inversión o iniciativa concreta en tu sector?
D.R.: Lo que más me sorprende es el nivel de optimismo de los inversores que buscan invertir fuerte en Argentina. Gran parte de este entusiasmo viene de las provincias aquí presentes, que traen oportunidades sobre minería, petróleo y gas, y agro.
“Toto” Caputo y Bausili se mostraron muy sólidos en sus presentaciones. Caputo fue claro: le están pidiendo que se abra al mercado. Sin embargo, si consideramos la situación actual comparada con la de un año atrás, las leyes aprobadas y la adquisición de reservas son muy importantes. No reflejan todo todavía, pero hoy Argentina no tiene necesidad de salir a colocar bonos. Con lo que está comprando de reservas, podemos seguir en este ritmo.
P.: Recientemente, informes de bancos internacionales indican que una baja del riesgo país será clave para refinanciar vencimientos en el mercado de crédito internacional. ¿Crees que fue correcta la decisión de Caputo de postergar la salida a Wall Street?
D.R.: Estoy de acuerdo. Si el Gobierno vende más bonos ahora, mientras compra dólares, probablemente aumente la oferta y no necesariamente disminuirá el riesgo país. Antes, viajaban al mercado para cubrir déficits, pero hoy Argentina no tiene agujeros.
Solo debemos refinanciar vencimientos. Compramos tres mil millones de dólares en reservas, la presión del tipo de cambio sigue a la baja, alrededor de $1400. Caputo está en lo correcto al no salir al mercado. El riesgo en hacerlo es la volatilidad global, pero Argentina está lidiando con esto de manera controlada.
“La mora ha sido el gran tema que afectó la rentabilidad”
P.: Al ver el último balance del banco, parece que el problema no es la solvencia, sino la rentabilidad impactada por la mora. ¿Fue tema de conversación en el evento?
D.R.: Exactamente. La banca necesita que Argentina crezca y que ese crecimiento se distribuya. La mora ha sido un gran tema, principalmente en individuos. No es tanto por la pérdida de empleo, sino por la disminución del poder adquisitivo. La gente tiene menos dinero, debido a tasas reales más elevadas y la falta de ajuste por parte de muchas empresas.
Con el ajuste que se está buscando a través de nuevas leyes laborales, hay potencial para generar empleo. Pero depende de todos nosotros aprovechar esa oportunidad.
P.: ¿La mora ha alcanzado su pico máximo o esperas que siga subiendo?
D.R.: Hay dos formas de medir la mora. El primero es el cost of risk, que se refiere a clientes que ya consideramos perdidos. Ese pico se tocó en el último trimestre del año pasado y desde entonces los números han comenzado a mejorar, aunque lentamente.
Lo que tardará más en reflejarse son los efectos en la cartera irregular, ya que demora un año en limpiar el balance. Esperamos que los números más elevados de la cartera irregular se vean a fin de este trimestre, pero observamos que está en declive entre individuos. Todo dependerá del clima económico, pero la tendencia es positiva.
“Este año será de transición hacia el crecimiento”
P.: ¿Piensas que 2026 puede ser un año de reactivación de la economía gracias al crédito?
D.R.: Este es un año de transición. Creo que la mora terminará mucho mejor de lo que empezó y seguirá bajando en 2027. La dinámica de los mercados es complicada, pero es fundamental que el Gobierno mantenga su compromiso con el superávit fiscal.
Esto nos llevará a una mejora en las condiciones de financiamiento y eventualmente a una bajada de tasas en el mercado local, lo cual reactivará la economía.
“Es importante quitarle volatilidad a las tasas de interés”
P.: La inflación de febrero fue de 2,9%, y el IPC núcleo dio 3,1%. ¿Cuál es tu pronóstico para este indicador y cómo influye en las tasas de interés?
D.R.: La inflación sigue alta, pero debería ir a la baja. Si evitamos emitir más, los números deberían ajustarse. A veces toma tiempo debido a la dinámica del mercado, pero esa dirección es clara.
Es fundamental quitarle volatilidad a las tasas de interés para dar previsibilidad a las empresas y mejorar su planificación de inversiones.
P.: ¿Qué piensas sobre la volatilidad de las tasas en el contexto local?
D.R.: Una guerra nunca trae beneficios, y ha impulsado el alza de commodities. Si la guerra se extiende, todas las economías sufrirán. En Argentina, depender del financiamiento internacional es clave para crecer, pero encarece el crédito.
Si miramos a nivel local, la situación de los pesos es compleja. Argentina está en un momento previo a un enfoque de inflation targeting, mientras que debería estar ajustando la gestión de los stocks. Nuestro sistema financiero es pequeño y la volatilidad de las tasas históricamente ha sido alta. Tras las elecciones, el desafío es mantener la estabilidad en las tasas.
“La gente está acostumbrada a que las cuotas se diluyan y hoy dejó de pasar eso”
P.: ¿Cómo describirías la evolución de los principales instrumentos de financiación, como tarjetas de crédito y préstamos?
D.R.: La demanda de crédito está baja. El uso de tarjetas de crédito también ha disminuido, en parte porque los bancos hemos sido más cautelosos y porque los individuos evitan endeudarse más. En los casos donde refinanciamos, lo hacemos ofreciendo la cuota más baja posible.
Muchos préstamos que se refinancian son en UVA porque el objetivo es ofrecer cuotas más manejables que acompañen la inflación, permitiendo a las personas salir de situaciones difíciles.
La gente ha estado habituada a tasas reales negativas, y eso cambió. Ahora, los pagos no se diluyen de la misma manera que antes.
“La idea de abrir la economía es sacar a la gente de la pobreza”
P.: ¿Crees que estamos en un momento de estanflación?
D.R.: Para que haya estanflación, no debería haber crecimiento. Lo que tenemos es un crecimiento desigual dependiendo del sector. Estamos proyectando un crecimiento del PBI de aproximadamente 3,5% este año, lo cual es significativo.
El mensaje de Milei es claro: hay que identificar a los ganadores y perdedores, y la idea de abrir la economía es clave para mejorar la situación. Al hacerlo, se facilita la vida de las personas al bajar costos y fomentar la competencia de las empresas.
“La Ley de Inocencia Fiscal por ahora no tuvo la efectividad que tuvo el blanqueo”
P.: Con la Ley de Inocencia Fiscal, el Gobierno busca reintegrar dólares a la economía. ¿Cómo se compatibiliza esto con las políticas del banco?
D.R.: Hasta ahora, no hemos visto muchos depósitos, a diferencia de experiencias previas con blanqueos. Los bancos debemos aceptar esos fondos pero también cumplir con normativas internacionales sobre el origen del dinero.
Además del pedido del Gobierno, seguimos con los requisitos de la Unidad de Información Financiera. Esto nos permite alinear ambos intereses mientras procuramos hacer funcionar el sistema económico.